Sunday, April 23, 2006

The world is a hand scarf... = El mundo es un pañuelo...

Yes, the World is a hand scarf. I don't know where to start. Well, let me see... when I was in Salta, I worked for a supermarket, there one of my co-workers was Carolina, an accountant. She left the work (as me) and one week before coming to the Netherlands I met her in the city, and when I commented her about I was coming here, she told me that one brother of her was here in Rotterdam, working for a fruit importer company. And nothing else, she didn't give me email addresses to contact him, nothing.

In the other hand, yesterday Gustavo and I went to Rotterdam to a birthday party (of an Argentinean of course). One of the guests was Martín, a guy from Salta. The immediate questions that arise in these situations is try to know where in Salta he is from, work, etc, and what he is doing here. He told me "I'm working here, in a fruit importer company, etc", I just stayed thinking... and then I told him, "Aha, your sister is an accountant and worked for Damesco supermarkets". He told, "yes, but how do you know that"... and well, the surprises of the case came later...

So, the conclusion is that doesn't matter in which part of the world you are, all the situations lead you to find people that indirectly you know in some sense. This life is fancy, isn't it?

It should be sum up to the another coincidence I told you some week ago, about a guy from Salta whose parents were the owners of the field in front to my house (El Altillo)...

The party was really funny, with people from Ecuador, Perú, and of course from Argentina, the host is from Santiago del Estero, three from Salta, and Miriam from Capital. It was a really Argentinean party, in all senses, believe me...

Groetjes,

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Sí, el mundo es un pañuelo. No sé por donde empezar. Bueno, déjenme ver... cuando estaba en Salta trabajé para un supermercado, allí una de mis compañeras de trabajo era Carolina, una contadora. Ella dejó el trabajo (como yo) y una semana antes de venirme a Holanda, me la encontré en la ciudad, y cuando le comenté sobre mi venida a aquí, me dijo que un hermano de ella estaba aquí en Rótterdam, trabajando para una compañía importadora de frutas. Y nada más, no me dio ni direcciones de mail ni nada para contactarlo...

Por otra parte, ayer fuimos con Gustavo a Rótterdam a una fiesta de cumpleaños. Uno de los invitados era Martín, de Salta. Las preguntas que surgen siempre en estas situaciones es tratar de saber dónde de qué parte en Salta viene, trabajo, etc, y qué es lo que está haciendo aquí. Me dijo que trabaja en una compañía importadora de frutas, etc", sólo me quedé pensando... y luego le dije "Aja, tu hermana es una contadora y trabajó para Damesco". Él dijo, "Sí, pero cómo sabés eso"... y bueno, las sorpresas del caso vinieron luego...

Así que la conclusión es que no importa en qué parte del mundo estás, todas las situaciones te llevan a encontrar gente que indirectamente conocés. Esta vida es una casualidad, ¿no?

Esta coincidencia debe sumarse a la que les conté hace unas semanas sobre el muchacho de Salta, cuyos padres fueron los dueños de la finca frente a mi casa (El Altillo)...

La fiesta estuvo divertida, con gente de Ecuador, Perú, y de Argentina por supuesto, al anfitrión de Santiago del Estero, tres de Salta y Miriam de Capital. Fue una verdadera fiesta argentina en todos los sentidos, créanme...

Groetjes,

3 comments:

Gonzalo said...

ya lo dijo el indio solari
el mundo es tan chico, viejo
sin embargo nunca supe de alguien como vos

GABY said...

Hola sobrinuchi, apoyo tu teoría que el mundo es un pañuelo pero me gustaría que fuese un pañuelo más chico para poder hacer más fáciles los encuentros en el pañuelo... A mí también me pasó en EEUU, cuando fui por primera vez a ese país, con mis padres nos encontramos con un señor que hacía varios años que no veíamos que vivía cerca de nuestra casa en Perico (un pueblito de Jujuy)... Te quiero y extraño. GABY

José Villegas said...

Hola Tieta, gracias por el comentario. Y sí, el mundo es tan chico y a la vez tan grande...

Te mando un saludillo y también se extraña a todo. Y eso no hay coincidencia que lo atenúe...

Besos,